jueves, 19 de enero de 2017

UNA ABERRACIÓN MAFIOSA CON AUTORIDAD: `No andarás de calumniador entre tu pueblo; no harás nada contra la vida de tu prójimo


Dos inspectores de la Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías (SUTRAN) denunciaron una serie de irregularidades en la imposición de papeletas a los conductores. Ellos aseguran que dicha entidad se ha convertido en una fábrica de ‘papeletas fantasmas’.
De acuerdo a la versión de ambos trabajadores, se estaría imponiendo papeletas al azar y sin respetar protocolo alguno. Todas por la presunta infracción de prestar servicio de transporte informal, cuya sanción es de una UIT. Es decir, 3950 soles.
Y peor aún, los conductores no tendrían conocimiento de que han recibido una papeleta. Los denunciantes aseguran que son obligados a destruir las actas de notificación que se debe entregar a los presuntos infractores.
Una aparente red de corrupción que habría empezado en junio del año pasado. Sin embargo, estos hechos fueron  negados por el actual jefe de la SUTRAN, Héctor Rubio Guerrero, quien aseguró que sí se cumple el protocolo para imponer infracciones.
Esta denuncia fue presentada ante la Comisión de Transportes y Comunicaciones del Congreso.
¿Cómo actuaban? Según lo publicado por El Informante en La República y el reporte de la UI de Latina, difundido el domingo último, inspectores de la SUTRAN tomaban fotografías a la placa de vehículos privados elegidos al azar. A través del portal de la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (SUNARP) se conocía el nombre del propietario del vehículo y la placa para luego imponer la papeleta sin haber detenido al vehículo. La mayoría de papeletas fueron llenadas como "transporte ilegal de pasajeros" que tiene como multa S/ 3.950. Los conductores nunca eran notificados de la supuesta infracción cometida. Las irregularidades se cometieron desde el 2016 , según se informó.
La Defensoría del Pueblo puso en conocimiento de la Contraloría la denuncia alcanzada por un ciudadano, la cual da cuenta de las irregularidades cometidas por los inspectores de SUTRAN.
Como parte de la documentación alcanzada al órgano de control, se remitieron 30 actas suscritas por inspectores de la Sutran, las cuales eran requeridas para que puedan mantener sus puestos de trabajo, según aseveró el ciudadano ante la Defensoría.
NOTA: Todas las noticias acerca de este caso han sido silenciadas en internet, solo da cuenta de separación del superintendente. ¿Y los antecedentes e investigaciones? ¿Quiénes se beneficiaban con estos cobros ilegales...¿Llegarán las autoridades hasta la raiz del problema o hay mucho que ocultar?...
LO QUE LA BIBLIA DICE:
LO QUE AQUÍ SE VE  ES QUE HAY CALUMNIA DE PARTE DE LAS AUTORIDADES CONTRA LOS CIUDADANOS QUE POSEEN UNIDADES MOTORIZADAS. LOS ACUSAN FALSAMENTE, PARA DESPOJARLOS DE SU DINERO O POSESIONES.
TAMBIÉN SE VE UN DESPOJO DE DINERO A LOS USUARIOS POR MEDIOS FRAUDULENTOS.
POR OTRO LADO HAY ABUSO DE AUTORIDAD Y CORRUPCIÓN DE LA AUTORIDAD OTORGADA POR LA CIUDADANIA.
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Mateo 12:36
Y yo os digo que de toda palabra vana que hablen los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio.
Salmos 101:5
Destruiré al que en secreto calumnia a su prójimo; no toleraré al de ojos altaneros y de corazón arrogante.
Romanos 1:29-31
estando llenos de toda injusticia, maldad, avaricia {y} malicia; colmados de envidia, homicidios, pleitos, engaños {y} malignidad; {son} chismosos, detractores, aborrecedores de Dios, insolentes, soberbios, jactanciosos, inventores de lo malo, desobedientes a los padres, sin entendimiento, indignos de confianza, sin amor, despiadados;
Porque de adentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, avaricias, maldades, engaños, sensualidad, envidia, calumnia, orgullo e insensatez. Todas estas maldades de adentro salen, y contaminan al hombre.
Levítico 19:16
``No andarás de calumniador entre tu pueblo; no harás nada contra la vida de tu prójimo; yo soy el SEÑOR.
1 Samuel 13:14
Pero ahora tu reino no perdurará. El SEÑOR ha buscado para sí un hombre conforme a su corazón, y el SEÑOR le ha designado como príncipe sobre su pueblo porque tú no guardaste lo que el SEÑOR te ordenó.
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CORRUPTORES A NIVEL VIP: Odebrecht un caso de mafia organizada y robo de cuello y corbata-Caso PERU


HABLAN LOS ANALISTAS Y LA PRENSA
Desde hace unos meses, el escándalo rodea a la constructora brasileña Odebrecht por la confesión de su máximo directivo del pago de sobornos. Pocos saben, sin embargo, que Odebrecht opera en nuestro país desde hace más de tres décadas.

La central hidroeléctrica Charcani V, en Arequipa, fue la primera obra que construyo Odebrecht en 1979. Sin embargo, la presencia de Odebrecht cobró fuerza a partir del gobierno de Alejandro Toledo, al obtener diversos contratos y concesiones del Estado peruano. 
Según confesó su director ejecutivo Marcelo Odebrecht, la transnacional pagó sobornos a altos funcionarios de nuestro país entre el 2005 y el 2014. El objetivo: ganar licitaciones durante los gobiernos de Toledo, Alan García y Ollanta Humala. El caso ya es investigado por la Fiscalía.
¿Pero a cuanto ascendieron los montos contratados con cada gobierno? Según IDL Reporteros, Odebrecht firmó contratos de concesión por 29 mil millones 848 mil 580 soles y contratos para la construcción de obras por 5 mil 537 millones 238 mil 816 soles.
En el gobierno de Alejandro Toledo, por ejemplo, Odebrecht logró la concesión de la Interoceánica Norte y de los tramos 2 y 3 de la Interoceanica Sur- IIRSA sur. También construyó el Interceptor Norte, el tramo dos de la Carretera Tingo maría- Aguaytía y el sistema de agua potable de Chimbote. Todo por un total de 3 mil 987 millones 503 mil 372 soles.
Durante el segundo régimen aprista, le fue aún mejor a Odebrecht ya que logró los contratos de construcción de los tramos 1 y 2 de la Límea Uno del Metro de Lima y la carretera Callejón de Huaylas-Chacas-San Luis. También las concesiones de la Central Hidroeléctrica Chaglla y del Proyecto Integral de Irrigación Olmos. Todo por un total de 6mil 797 millones 984 mil 583 soles.
Y en el gobierno de Ollanta HumalaOdebrecht ganó un total de 24 mil 409 millones 599 mil 441 soles por la construcción de la carretera El Arenal – Punta de Bombón, el tramo Callao de la Vía Costa Verde y la avenida de Evitamiento en el Cusco. Pero sobre todo por la concesión del gasoducto SurPeruano, la etapa Tres del Proyecto Chavimochic y el tramo Ramiro Prialé de las Vías Nuevas de Lima. 
Odebrecht ha estado detrás de las construcciones más importantes de los últimos años así como de concesiones claves que permanecen aún vigentes pero cuyo futuro está bajo la decisión del gobierno de Pedro Pablo Kuczynski.

El caso Odebrecht es un desafío central para la economía y política del país. Si la sociedad civil y nuestras autoridades actuamos con firmeza y decisión, tenemos una oportunidad para detener la corrupción a gran escala y la impunidad que la alimenta.
En efecto, gracias a un acuerdo alcanzado entre Odebrecht y el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, sabemos que la empresa brasileña coimeó en nuestro país por al menos 29 millones de dólares entre el 2005 y el 2014. Aunque no sabemos aún la identidad de los corrompidos y los proyectos en que hubo coima, estas revelaciones confirman lo que muchos hemos sospechado durante meses: que había una alta probabilidad de prácticas non sanctas por parte de Odebrecht. Asimismo, la gravedad de las revelaciones exige que nuestras autoridades nos den rápidas y convincentes explicaciones.
¿Cuáles son los costos de la corrupción? ¿Cuáles son sus consecuencias económicas y políticas? El primer costo es, por supuesto, la coima misma. Los pagos indebidos a funcionarios y políticos a cambio de favores no pueden quedar en la impunidad, pues si ello sucede el crimen sí paga para los corruptos. Cuando no se castigan las coimas hay menor incentivo y premio para los funcionarios y políticos honestos de dedicarle tiempo y esfuerzo a servir en la administración pública. Así, si la impunidad campea, quienes avanzan en sus carreras son los corruptos en desmedro de los honestos.
Peor aún, en nuestro país es frecuente que los peces gordos jamás respondan frente a la justicia cuando estallan los escándalos. En particular, en muchos casos son los funcionarios de rango medio o bajo los que fungen de chivos expiatorios mientras que hay completa impunidad para los grandes ladrones. Los peces gordos, al haber robado más, tienen más recursos con los cuales torcer y manipular las investigaciones y la administración de justicia en su favor. Debido al tratamiento asimétrico de la justicia frente a la corrupción, quienes deciden ser corruptos pueden estar tentados a robar en grande para reducir el riesgo de cualquier castigo futuro.
Pero las coimas son apenas la punta del iceberg del costo económico de la corrupción. El costo económico principal es la ineficiente asignación de recursos que se manifiesta de tres formas. La primera es que la coima suele aumentar artificialmente el costo de los proyectos pues el coimero gana más cuanto mayor es el sobreprecio. En segundo lugar, las coimas incrementan la probabilidad de que hagan proyectos que no se necesitan en desmedro de proyectos necesarios. Finalmente, las coimas suelen alterar las condiciones de los contratos para favorecer a las empresas corruptas en perjuicio del ciudadano. Por ejemplo, es muy sospechoso que en nuestro país el concesionario del Gasoducto del Sur disfrute de ingresos garantizados que se financian a través de aumentos en las tarifas de luz. En los siguientes meses sabremos si hubo o no corrupción en la concesión del Gasoducto.
Otro costo económico de la corrupción es que hace que las empresas que tienen prácticas honestas no participen en los procesos públicos de licitación pues saben que los resultados estarán amañados. Así, la corrupción rampante que vivimos en el Perú, priva a nuestro Estado de muchos empresarios honestos que prefieren ir a países menos corruptos. Es interesante anotar, por ejemplo, que Odebrecht jamás ganó licitación pública alguna en Chile.
Sin embargo, los costos más graves de la corrupción son políticos. La corrupción desmoraliza al ciudadano y pone en tela de juicio la legitimidad de los gobernantes. El ciudadano se pregunta, ¿por qué voy a confiar en autoridades corruptas o que toleran la corrupción? ¿Por qué tengo que pagar impuestos para que empresas corruptas se los metan al bolsillo? Algunas personas también dirán ¿por qué no puedo robar yo también si a los ladrones de saco y corbata, que roban por millones, no les pasa absolutamente nada?
Más aún, la corrupción sistémica que vive nuestro país corroe la misma fábrica social. Las empresas corruptas suelen ofrecer charlas, consultorías y trabajos varios a miembros de la sociedad civil a cambio de su apoyo o, cuando menos, su silencio. Quienes aceptan estos pagos, a sabiendas de la reputación de las empresas que los hacen, no son víctimas sino cómplices de la corrupción. Es harto lamentable que muchos profesionales y periodistas que han recibido pagos de Odebrecht o empresas similares no lo hagan público y, lo que es peor, opinen sobre el tema con desparpajo.
La respuesta del gobierno frente al escándalo de Odebrecht deja mucho que desear. La reacción inicial de PPK fue tibia y hasta complaciente con la empresa brasileña. Luego de varios días el gobierno ha anunciado que Odebrecht no participará más de licitaciones públicas lo cual, con todo respeto, es un saludo a la bandera pues Odebrecht está en proceso de liquidar sus activos en nuestro país. En otras palabras, lo último que le interesa a Odebrecht es participar en nuevas licitaciones en el Perú cuando su dueño está en prisión. Por ejemplo, lo que Odebrecht quiere hacer con el Gasoducto del Sur es vender su participación en el proyecto. Lamentablemente, nuestro gobierno respalda la política de la empresa brasileña en lugar de aprovechar la coyuntura para revisar el contrato en favor de los intereses del consumidor eléctrico nacional.
Lo que el gobierno debería hacer ipso facto es paralizar todos los proyectos activos de Odebrecht y las constructoras brasileñas, OAS, Camargo Correa y Andrade Gutierrez. La razón es que sabemos que todas estas empresas han utilizado la coima y los sobornos como forma de hacer negocios en el Brasil. Y si lo han hecho en el país vecino ¿por qué lo habrían hecho también en nuestro país? Pero el Ejecutivo no toma ninguna medida efectiva y concreta para investigar de cabo a rabo el accionar de estas empresas en el Perú.
Y es que hay muchos proyectos altamente sospechosos que tienen que ser investigados en el plazo más breve. Ejemplos incluyen la Interoceánica del Sur, con sus 22 adendas que triplicaron su presupuesto, y el ya mencionado Gasoducto del Sur. En este último proyecto alguien tiene que explicarnos cómo así el proyecto pasó de costar 1334 millones de dólares, y sin ingresos garantizados, en el 2008 a 7500 millones, con ingresos garantizados, en el 2014, de acuerdo con el testimonio del ex Presidente Alan García.
Se estima que tan solo Odebrecht ha ejecutado proyectos por más de 12 mil millones de dólares en los últimos quince años. Así, las posibles coimas y otros costos económicos son astronómicos. Por ejemplo, si Odebrecht hubiera pagado 5% de coima por ganar la buena pro de estos proyectos, entonces solamente el costo de las coimas llegaría a los 600 millones de dólares. ¿No se da cuenta entonces nuestro gobierno de la magnitud de las coimas y sobornos de las que estamos hablando?
Urge, además, que se nos explique por qué no hay ni un solo resultado concreto en la lucha contra la mega-corrupción en nuestro país. ¿No somos capaces de combatir la corrupción en el Perú? ¿Tenemos que resignarnos a que el valiente Juez Sergio Moro o el Departamento de Justicia de los Estados Unidos destapen las mafias y corruptelas en nuestro propio país?

Más allá de la responsabilidad penal de algunos ¿Nadie va a asumir la responsabilidad política? ¿Cómo así podemos permitir que empresas corruptas del extranjero vengan a asaltar al Estado peruano sin que pase absolutamente nada? ¿Nadie sospechaba siquiera un poco de que estas empresas no venían con las mejores intenciones al Perú?

El gobierno no parece percatarse que la corrupción es la principal barrera al desarrollo del país. Seguiremos siendo subdesarrollados si no le ponemos coto al robo sistemático contra el Estado peruano. Pero nunca es tarde para hacer lo correcto. La sociedad civil debe reaccionar y ejercer constante presión sobre nuestras autoridades hasta que tengamos resultados concretos y satisfactorios. Si queremos que nuestros hijos alcancen el desarrollo, entonces pongamos manos a la obra en derrotar el cáncer de la corrupción.
HABLA LA PALABRA DE DIOS
Ezequiel 24:13
`En tu inmundicia hay lujuria. Por cuanto yo quise limpiarte pero no te dejaste limpiar, no volverás a ser purificada de tu inmundicia, hasta que yo haya saciado mi furor sobre ti. 
La incompetencia genera corruptos y cuando estos corruptos, sin tener actitudes técnico-éticas, seleccionan a otros corruptos, aquellos se convierten en corruptores. En medio de esta confusión en donde las aportaciones como “y tú mas”, “dejemos que la Justicia haga su trabajo”, es importante distinguir entre corruptores y corruptos.
Las personas no son ni intrínsecamente malas ni intrínsecamente buenas. Son imperfectas y de esa imperfección nace el concepto de corrupto (pecado original). Tanto en las pequeñas mentiras, engaños de poca monta, etc… como en las grandes estafas, económicas, políticas, morales, etc… está el germen de la corrupción que se justifica habitualmente porque es inherente a la condición humana. Sin embargo, la justificación del ladronzuelo no es la misma que la del gran estafador aunque la de éste se base en la comparación con infinito. Cinco por infinito es infinito y cinco mil por infinito también es infinito, por tanto en vez de “robar” cinco, robo cinco mil.
La idea de corruptor la podríamos sacar de la propia Biblia, corruptor es el que le juega la partida a Dios, es decir, Satán. A lo largo de la historia de la humanidad esa condición la tienen los dictadores, los señores feudales, los príncipes de la Iglesia, algunos de los actuales dirigentes políticos, sociales, empresariales y un largo etcétera.